Soy mamá trabajadora y necesito 25 horas al día

Sí, las horas del días son las mismas, lo que se multiplica son nuestras ocupaciones. Tener un hijo implica pensar en alguien más que depende de tipara todo. Nuestras costumbres se ven variadas por lo horarios, la falta de sueño y ahora añadimos la jornada laboral.

Las tareas de casa, comprar, visitar a la familia, el gimnasio, salir con los amigos ¡No me da tiempo! Y cuánto más lo decimos, más nos falta y aparecen; el agobio, el estrés y la ansiedad. Pero no solo eso, la sensación de culpa o la añoranza de estar con nuestro hijo son, entre otras, algunas de las causas por las que sufren las madres que vuelven al mundo laboral después de tener un hijo.

De hecho cada vez son más las actividades que permiten, consciente de que las necesidades para la mujer en este periodo de maternidad son especiales, la incorporación de los pequeños con sus carritos en las mismas, como es el caso de gimnasios o actividades deportivas, e incluso centros comerciales, o trabajos.

Además de reducirse el tiempo con nuestro bebé, también se limita la vida en pareja, el ocio y sobre todo ¡El tiempo para nosotras! Disfrutar de una lectura, una película, una sesión de belleza o una tarde con las amigas se vuelve muy complicado por no decir imposible.

Nuestra capacidad para hacerlo todo parece que se multiplica, pero forzarla por alcanzar las expectativas puede llevarnos a un estado de cansancio difícil de asimilar convirtiendo éste paso en un auténtico sacrificio.

Buena actitud y organización, tus mejores aliados.

Aunque parece lógico no siempre tenemos tan claro cómo actuar y qué hacer. No aseguramos que sea un camino de rosas, pero aplicando estas pautas podrás afrontar mejor la combinación de ser madre y trabajar fuera de casa.

Organización

Sabes lo que tienes que hacer solo debes adaptarlo a tu nueva rutina, lo ideal es que antes te tomes un tiempo para hacer un calendario semanal donde contemples todo lo necesario para tu hogar y tu bebé: Compras, menús, vacunas, citas, etc. Establece prioridades, quizás no siempre llegues a todo pero repasa cada día tus tareas y reorganiza, es mejor que lo escribas porque aunque lo tengas en mente, la presión de no olvidarte te proporcionará un mayor desgaste.

Fuera la culpabilidad

No malgastes tu energía pensando que no estás donde debes estar. Confía en las personas con las que dejas tu hijo, ya sea un familiar o una guardería, y nunca te reproches si disfrutas sin estar con él, no por ello es menos importante en tu vida.

Actitud positiva

Considera tu vuelta al trabajo como un respiro, un tiempo para sentirte realizada, para seguir con tu vida social y avanzando en tu futuro Piensa que trabajar implica también poder ofrecerle a tu hijo un mejor porvenir y la oportunidad de darle todo lo que necesite.

Pide ayuda, no estás sola

Haz partícipe a tu pareja de los cuidados y necesidades no solo del bebé sino también de tu hogar. No esperes hacerlo todo en el mismo tiempo que antes, sois uno más y necesitarás mayor dedicación para todo. Aprovecha a la familia, ellos estarán encantados de poder ayudarte y disfrutar con su sobrino, nieto, ahijado, etc. Debes utilizar esos momentos para dedicártelos, también necesitas tu espacio, inviértelos en; dormir, ir de compras, a la peluquería, etc.

Comparte experiencias

Habla y cuenta cuáles son tus prácticas, seguro que no eres la única que tiene miedos y dudas. Además, así podrás recibir consejos de otras madres que al igual que tú se han enfrentado a ésta situación, también es una buena forma de desahogo cuando te sientas agotada.

Por último, no tengas miedo a equivocarte, no siempre saldrá todo bien, pero no por ello eres un desastre, date el derecho a cometer errores porque nadie lo sabe todo, aprende de ellos para seguir hacia delante y sobre todo disfruta de tu hijo, porque vuestro tiempo juntos se mide con risas, besos y mimos.

Soy mamá trabajadora y necesito 25 horas al día

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *