¡No sirvo en el gym, no bajo de peso!

Al fin te decidiste a hacer ejercicio, haces un compromiso y estás emocionado (a) en los primeros días y semanas de tu rutina. Comienzas a sentirte mejor y a imaginar tu cuerpo como lo quieres, pero pasa el tiempo y no ves resultados o son mínimos después de tanto esfuerzo, ¿te ha pasado?.

A continuación te damos algunas razones que podrían estar afectando tu rutina de ejercicio…

1 Haces mucho de lo mismo

Es increíble cuando encuentras el deporte o rutina que te gusta, ya sea zumba, nadar, correr, etc. Pero si sólo te atienes a una actividad, tu cuerpo se acostumbrara sin mostrar grandes cambios. Si tu meta es hacer más músculo añade a tu rutina algo de fuerza de vez en cuando, si quieres ser más flexible intenta hacer yoga también. Cambia frecuentemente.

2 No te exiges lo suficiente

Es importante que hagas ejercicio constante, pero es aún más importante la intensidad con la que lo hagas. Como ya lo mencionamos, tu cuerpo se adapta a las mismas rutinas, trata de cambiar tu rutina, combina cardio, con fuerza, con intervalos de alto nivel. Si siempre levantas pesas con los mismos kilogramos, ve subiendo de peso poco a poco, verás mejores resultados.

3 No cuidas lo que comes

Pasa seguido, como la caminadora te indica que quemaste 800 calorías, ¿qué importa si te comes una hamburguesa después? Aunque no busques bajar de peso y sólo quieras hacer músculo debes cuidar tu alimentación. Haz un mayor esfuerzo para cuidar tus calorías sin reducir mucho tus porciones de comida. No estamos diciendo que dejes de comer grasa, de hecho este tipo de alimentos te dan energía. Sólo trata de balancear la forma en la que comes.

4 Estás demasiado cansado (a) o estresado (a)

Hacer ejercicio y comer bien sólo son dos componentes que influyen, sin embargo tu rutina no tendrá efectos si te sientes muy presionado en el trabajo o no duermes lo suficiente. Dormir es esencial para los músculos después de hacer una rutina intensa de ejercicio. Trata de descansar mínimo siete horas y busca formas de relajarte cuando puedas.

5 Pasas demasiado tiempo sentado

Seguro has escuchado que estar sentado por horas todos los días es muy malo para tu cuerpo. Esto es algo que es difícil de evitar, especialmente para los que tienen un trabajo de oficina, pero estudios han comprobado que quien es más activo en su rutina, no sólo cuando está en el gimnasio, tiene mejores resultados con su cuerpo. Trata de levantarte de vez en cuando si estás en una oficina, siéntate en lugares diferentes, camina en tu hora de comida, toma las escaleras, etc. Pasa el menor tiempo posible sentado.

6 Haces ejercicio con el estomago vacío

No comer adecuadamente antes de hacer ejercicio puede afectar en cómo lo haces. Estar con el estomago lleno, de forma moderada, te da mayor energía a la hora de hacer ejercicio, lo que significa mejores resultados.

7 Hacer abdominales para perder grasa en el estómago

Tu abdomen es un musculo que se hará más fuerte siempre que hagas ejercicio, pero hacer cientos de abdominales no es una forma eficiente, Trata de combinar varias rutinas como burpees, sentadillas, correr o algún otro tipo de cardio, que te ayudarán a quemar grasa abdominal.

8 Eres muy duro (a) contigo mismo

Tal vez tus expectativas son demasiado altas. Muchos queremos el cuerpo de un modelo, pero no podemos dedicar nuestro día entero a hacer ejercicio. Cada cuerpo baja de peso y se tonifica a ritmos diferentes y esto depende mucho también de tu estilo de vida. Trata de poner atención a los detalles antes mencionados y te sentirás mejor con tu rutina.

¡No sirvo en el gym, no bajo de peso!

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